La noticia ha pasado de ser una
queja vecinal, a estar en la primera línea del panorama informativo en nuestra
comunidad. Numerosos medios de comunicación han visitado durante estos días
nuestro municipio para conocer en qué situación se encuentran los vecinos del
barrio de El Quiñón, y comprobar hasta qué punto los «okupas» invaden
casas ajenas y amedrentan a los vecinos de los bloques. Y la situación para
ellos, es desesperante. Y así lo han mostrado especialmente durante las últimas
semanas, aunque cierto es que la comunidad de El Quiñón ya había mostrado su preocupación bastante tiempo atrás.
queja vecinal, a estar en la primera línea del panorama informativo en nuestra
comunidad. Numerosos medios de comunicación han visitado durante estos días
nuestro municipio para conocer en qué situación se encuentran los vecinos del
barrio de El Quiñón, y comprobar hasta qué punto los «okupas» invaden
casas ajenas y amedrentan a los vecinos de los bloques. Y la situación para
ellos, es desesperante. Y así lo han mostrado especialmente durante las últimas
semanas, aunque cierto es que la comunidad de El Quiñón ya había mostrado su preocupación bastante tiempo atrás.
En Facebook lancé la siguiente
pregunta: «¿Conoces algún caso de viviendas okupadas en San Martín?»
Y desgraciadamente, las respuestas y reacciones no se hicieron esperar. Hasta
tal punto, que algunos vecinos dieron calles y números concretos de viviendas
okupadas. «Estas cosas no pasarían si el gobierno que defendéis cediera
más viviendas públicas y no dejara a tanta gente en al calle y subiendo los
impuestos cada vez que pegan un bocado a sus canapés de caviar y un sorbo a sus
cavas en sus jets privados«, afirma una vecina. En cambio, otra justifica
esta acción: «Ojalá nunca nos veamos como esa gente… pero si yo me viera
en esa situación que no quepa la menor duda que también me meto«, aunque
recalca que «pero en un piso de un banco, no a joder a nadie«.
pregunta: «¿Conoces algún caso de viviendas okupadas en San Martín?»
Y desgraciadamente, las respuestas y reacciones no se hicieron esperar. Hasta
tal punto, que algunos vecinos dieron calles y números concretos de viviendas
okupadas. «Estas cosas no pasarían si el gobierno que defendéis cediera
más viviendas públicas y no dejara a tanta gente en al calle y subiendo los
impuestos cada vez que pegan un bocado a sus canapés de caviar y un sorbo a sus
cavas en sus jets privados«, afirma una vecina. En cambio, otra justifica
esta acción: «Ojalá nunca nos veamos como esa gente… pero si yo me viera
en esa situación que no quepa la menor duda que también me meto«, aunque
recalca que «pero en un piso de un banco, no a joder a nadie«.
De todos los testimonios que ha
habido hasta el momento, se han sacado dos conclusiones: que no está mal visto
okupar viviendas de los bancos, y que los principales okupas no son familias
necesitadas, sino personas que vienen de la Cañada Real y que han convertido el
barrio en un foco de delincuencia. «Todo el mundo sabemos que hay casas
ocupadas pero no viene a cuento ir de chivato, hay familias que conozco que de
verdad tienen necesidad, luego hay otros que son gentuza«, aclara un
vecino del barrio. Otros vecinos no se muerden la lengua, y achacan la falta de
responsabilidad política: «en una fecha muy cercana a las elecciones
pasadas los responsables de que esta situación haya llegado a este extremo nos
prometieron soluciones inmediatas, las cuales se han convertido TODAS en agua
de borraja«.
habido hasta el momento, se han sacado dos conclusiones: que no está mal visto
okupar viviendas de los bancos, y que los principales okupas no son familias
necesitadas, sino personas que vienen de la Cañada Real y que han convertido el
barrio en un foco de delincuencia. «Todo el mundo sabemos que hay casas
ocupadas pero no viene a cuento ir de chivato, hay familias que conozco que de
verdad tienen necesidad, luego hay otros que son gentuza«, aclara un
vecino del barrio. Otros vecinos no se muerden la lengua, y achacan la falta de
responsabilidad política: «en una fecha muy cercana a las elecciones
pasadas los responsables de que esta situación haya llegado a este extremo nos
prometieron soluciones inmediatas, las cuales se han convertido TODAS en agua
de borraja«.
Aunque también hay vecinos que sesienten impotentes ante esta situación: «el viernes al mediodía llamé a la
Guardia Civil porque 4 o 5 niñatos porreros estaban ocupando el piso de
enfrente, y la actuación de la autoridad fue preguntarme que qué habían hecho»
o «la mayoría viven en pisos embargados por los bancos, sin agua ni luz, y
se encargan de robarla a algún vecino o a la comunidad«. «Muchos de
estos okupas lo único que hacen es generar gastos y basura, y a todo esto nos
vemos desamparados por la Ley de las fuerzas de seguridad«, reclama una
vecina, que vive puerta con puerta con unos okupas.
Especialmente interesante me ha
resultado el artículo publicado en el diario El País: «Un okupa por cada dos vecinos«. En él, una redactora ha elaborado un amplio reportaje sobre
la situación del barrio, recogiendo testimonios y situaciones extremadamente
preocupantes. No sólo refleja la invasión en viviendas, la falta de mantenimiento
del barrio , sino la violencia callejera que se produce. Abiertamente muestra
como los vecinos cuentan que reciben palizas, que tienen miedo a hablar, como
desvalijan las viviendas, o la quema de los coches en plena calle. De hecho, un
testimonio de una vecina ofrece una solución: «si los bancos alquilasen
las casas no habría gente en la calle«.
resultado el artículo publicado en el diario El País: «Un okupa por cada dos vecinos«. En él, una redactora ha elaborado un amplio reportaje sobre
la situación del barrio, recogiendo testimonios y situaciones extremadamente
preocupantes. No sólo refleja la invasión en viviendas, la falta de mantenimiento
del barrio , sino la violencia callejera que se produce. Abiertamente muestra
como los vecinos cuentan que reciben palizas, que tienen miedo a hablar, como
desvalijan las viviendas, o la quema de los coches en plena calle. De hecho, un
testimonio de una vecina ofrece una solución: «si los bancos alquilasen
las casas no habría gente en la calle«.














