Es muy frecuente, cuanto más se acercan las elecciones municipales, escuchar comentarios sobre las personas que van a liderar las principales opciones políticas que se van a disputar la hegemonía. Se da por sabido, tal y como me comentan afiliados del PP, que su opción será la actual Alcaldesa Mª del Carmen Guijorro, que defenderá su mayoría. La otra opción con serias opciones de victoria, a juzgar por lo que se comenta en la calle es el PSOE, y después de cambios en su dirección y de una gran renovación, aun no está decidido oficialmente quien va a ser su cabeza de lista.
Los militantes que conozco apuestan por su secretario general y actual portavoz municipal, Víctor Cruz, parece lógico después de estos años de acreditar a mi juicio una seria oposición y de haber organizado un partido que después de cuatro años se va a presentar ante los ciudadanos renovado, con fuerza y sobre todo con el aval de haber hecho una buena oposición. En mi opinión, el candidato está cantado.
Veo que esta opinión está compartida por muchos afiliados con los que hablo y uno de ellos me ha mandado una carta muy interesante que, con su permiso voy a reproducir aquí, la cual deseo que sea objeto de debate, como siempre desde el respeto.
Aclarar igualmente, que si alguna persona está interesada en enviarme algo sobre cualquier personaje público local (ya sea la alcaldesa o cualquier otro), se la publicaré igualmente, siempre y cuando se haya escrito con educación y respeto hacia esa persona.
Agradecer una vez más la participación de los vecinos, al enviarme sus opiniones, cartas y comentarios a mi correo (sanmartincongafas@gmail.com), y que periódicamente iré publicando. Una vez expuesta mi opinión, les traslado íntegramente la carta de este vecino.
Por qué Víctor Cruz tiene que ganar las elecciones.
La causa principal de que el Ayuntamiento no tenga dinero es la explosión de la burbuja inmobiliaria. Y no Carmen Guijorro, la alcaldesa. Pero ella no puede continuar gobernando el municipio porque carece de la valentía política, de la integridad y de la determinación necesaria para sacar al pueblo de la crisis. Probablemente sea ésta la encrucijada electoral más importante, y determinante, de toda la historia moderna de San Martín de la Vega. Sin exageraciones. Desgraciadamente es verdad. Cualquiera lo sabe, y lo siente. Y es así, desgraciadamente, porque la crisis es un punto de inflexión en nuestras vidas y marca, nítidamente, un antes y un después en la forma de hacer política.
Pero hay que ser, en primer lugar, valiente para afrontar esta situación y Carmen Guijorro no es valiente. La ausencia de valentía política queda expuesta a diario con su discurso miope, distorsionado, casi insultante, de la realidad; para ella el causante de la crisis es Zapatero. En serio; y sin intención de ser ofensivo, pero quedarse sólo en Zapatero y no decir ni pío de la bancarrota financiera internacional y tampoco de la especulación salvaje de la vivienda made in Spain, es, a estas alturas del partido, un ejercicio de imbéciles. Pues Carmen Guijorro sigue con lo mismo. Una y otra vez. La valentía comienza por reconocer lo que todo el mundo sabe sin necesidad de ser premios nobeles de economía; que la causa principal de la ruina que vive el Ayuntamiento es la explosión de la burbuja inmobiliaria.
Víctor Cruz, el portavoz del PSOE, no desaprovecha ni una sola ocasión para repetirlo y repetirlo, porque es la realidad. Pero es necesario dejar el concepto meridianamente claro ante la ciudadanía para decir a continuación que las fuentes de financiación municipal, aparte de los ingresos corrientes, basadas principalmente en licencias urbanísticas e impuestos sobre construcciones, casi han desaparecido, ya nunca será igual, y que por lo tanto, es imprescindible comenzar a crear un tejido industrial que sustituya dichas fuentes y genere nuevos ingresos. Y esa tarea va a tardar tiempo y va a costar mucho esfuerzo. Víctor Cruz del PSOE tiene valentía de sobra para decirlo, y de hecho, lo está diciendo.
Primera diferencia.
Con Carmen Guijorro la segunda diferencia es la preparación, y tampoco es menor. Básicamente lleva casi tres años de alcaldesa y su carrera política es de… dos legislaturas en la oposición. Víctor Cruz del PSOE, en cambio, es uno de esos cuatro o cinco personajes de la comunidad, que como actores políticos de primer orden, han contribuido a crear el pueblo que San Martín es actualmente. Un background imposible de improvisar y absolutamente valioso en momentos como este en el que no puede haber titubeos desde el mismo minuto cero de comenzar. La brutalidad de la crisis exige que la eficacia y la experiencia sean las condiciones indispensables para un candidato serio. Carmen Guijorro carece de ellas. De los quince años de experiencia que acredita Víctor Cruz del PSOE, más de doce los ha desarrollado en el ejercicio del poder como integrante del gobierno y los últimos en la oposición.
Disciplinado, continuó en primera línea a pesar de la pérdida del gobierno municipal. Pero sólo se tiene humildad cuando hay certeza y fundamento; Víctor Cruz pasó del despacho de teniente de alcalde al de portavoz de la oposición, sin rechistar, y además, aprovechó que la nueva situación le proporcionaba un poco más de tiempo para reorganizar la Agrupación Socialista del pueblo y convertirla en lo que ahora es, una máquina de hacer política local bien engrasada; rápida, permanente y entusiasta. Sin la preparación sobrada y demostrada, que tiene Víctor Cruz del PSOE, no se puede intentar liderar la nueva etapa de audacia y de seriedad que necesita impregnar el futuro equipo de gobierno municipal a toda la sociedad de San Martín. Seriedad, audacia, y sobre todo, esperanza. Es el momento para la gente seria y el trabajo duro, sólo así podremos salir adelante. Carmen Guijorro no está a la altura, no vale para estos momentos y se tiene que ir cuanto antes.
Determinación política es mirar directamente a los ojos del problema y decir la verdad. Es un nuevo estilo. Ver la retahíla de todas las cosas que prometió hacer la alcaldesa, en estos momentos, sonroja. Por supuesto no ha hecho ni la mitad, ni la mitad de la mitad, ni la mitad de la mitad de la mitad. Ya no es hora del populismo y la demagogia. Víctor Cruz del PSOE no va a prometer nada que no sea razonablemente posible de cumplir. A pesar de la crisis, y precisamente, para combatir la crisis. Es la tercera gran diferencia con la persona que preside actualmente el gobierno municipal, y es necesario repetirlo porque será la piedra angular del nuevo programa electoral de los socialistas.
Víctor Cruz del PSOE tiene que ganar porque parte de la verdad y dice la verdad; prometerá sólo lo que se pueda llevar a cabo, y lo que prometa, se hará. Posiblemente todos los políticos, todos, en mayor o menor grado, han fomentado hasta ahora el mal hábito de prometer con demasiada alegría cosas poco probables de realizar. Sonaban muy bien durante las campañas y después siempre quedaba el recurso de decir que las condiciones habían cambiado y que por lo tanto ya no se podía hacer lo que se dijo.
Y si en una cosa la crisis ha significado un antes y un después, lo ha sido sin duda en este aspecto concreto del discurso político. Para frívolos excesos electoralistas no queda ni un maldito milímetro de espacio en la mente de un electorado que, siempre, ha terminando dando lecciones de inteligencia y de sentido común a los dirigentes políticos en los momentos más difíciles. Coherente con su pueblo y consciente de la gravedad, Víctor Cruz asume el compromiso de cumplir lo que prometa con un definitismo contractual. Hay que cumplir la palabra dada; lo obvio tiene que volver a ser claro y sencillo. Se van a pensar muy bien las cosas y, sobre todo, lo que se diga que se va a hacer, se hará.
San Martín de la Vega necesita ahora esa valentía política, esa preparación y esa determinación, por eso Víctor Cruz del PSOE tiene que ganar, los socialistas y demás gente de izquierdas de este pueblo estaremos ahí para ayudarle. Nos va mucho en ello.
Un militante socialista
















