Se cumplen diez años desde que un 28 de julio de 2004, La Marañosa
sufrieran un gran y desolador incendio que provocó que más de 1.000 hectáreas
de pasto, monte bajo y pinares acabaran devastados por el fuego. Las huellas de
aquel incendio aún hoy se conservan y provocó que los vecinos residentes
(alrededor de 80) tuvieran que ser desalojados de sus viviendas en distintos
lugares (como comedores escolares) que habilitó el Ayuntamiento, sin que
ninguna de sus viviendas sufriera daños, aunque algunos de dichos vecinos
tuvieron que ser atendidos por ataques de ansiedad
sufrieran un gran y desolador incendio que provocó que más de 1.000 hectáreas
de pasto, monte bajo y pinares acabaran devastados por el fuego. Las huellas de
aquel incendio aún hoy se conservan y provocó que los vecinos residentes
(alrededor de 80) tuvieran que ser desalojados de sus viviendas en distintos
lugares (como comedores escolares) que habilitó el Ayuntamiento, sin que
ninguna de sus viviendas sufriera daños, aunque algunos de dichos vecinos
tuvieron que ser atendidos por ataques de ansiedad
Según recogen las noticias de aquellos días, el fuego comenzó a las seis de la tarde del 28 de julio en el vertedero de Pinto y pocas horas después se extendió
hasta la zona de La Marañosa (entre Perales y San Martín de la Vega).
hasta la zona de La Marañosa (entre Perales y San Martín de la Vega).
La Marañosa, además de albergar un complejo militar y algunas viviendas,
también era (y es) un paraje natural protegido que en sus términos municipales
de San Martín y Getafe, está situado en el Parque Regional del Sureste. “El
fuego se originó en el vertedero, posiblemente por combustión espontánea»,
informó en su día el inspector de la guardia del Cuerpo de Bomberos de la
Comunidad de Madrid, Luis Villarroel, siendo corroborado por varios guardias
forestales desplazados a la zona.
también era (y es) un paraje natural protegido que en sus términos municipales
de San Martín y Getafe, está situado en el Parque Regional del Sureste. “El
fuego se originó en el vertedero, posiblemente por combustión espontánea»,
informó en su día el inspector de la guardia del Cuerpo de Bomberos de la
Comunidad de Madrid, Luis Villarroel, siendo corroborado por varios guardias
forestales desplazados a la zona.
El viento propagó el incendio hasta una zona de pasto y matorrales y
posteriormente, hasta el paraje. La columna de humo que se formó era tan alta
que además de verse desde nuestro municipio, también se veía desde la capital.
Aún así, el fuego fue controlado desde primera hora de la mañana y quedó
apagado a escasos metros de la Fábrica Nacional de Productos Químicos.
posteriormente, hasta el paraje. La columna de humo que se formó era tan alta
que además de verse desde nuestro municipio, también se veía desde la capital.
Aún así, el fuego fue controlado desde primera hora de la mañana y quedó
apagado a escasos metros de la Fábrica Nacional de Productos Químicos.
El jefe del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid, Javier Sanz,
estimó en “unas 1.200 hectáreas” la superficie calcinada, formada por pasto,
cereal, matorral, monte bajo y pinares. Lo peor de todo, fueron las
consecuencias que dejó aquel incendio y la imagen desoladora de los campos y
pinares devastados por las llamas. En
total, unas 400 personas trabajaron más de 16 horas en las labores de extinción
(entre bomberos de la Comunidad de Madrid, dos hidroaviones contraincendios,
cuatro helicópteros, retenes de la Dirección General del Medio Natural, Guardia
Civil, Policía Nacional, Policía Local de San Martín de la Vega, ambulancias
del Summa y Cruz Roja, bomberos del Ayuntamiento de Madrid,…).
estimó en “unas 1.200 hectáreas” la superficie calcinada, formada por pasto,
cereal, matorral, monte bajo y pinares. Lo peor de todo, fueron las
consecuencias que dejó aquel incendio y la imagen desoladora de los campos y
pinares devastados por las llamas. En
total, unas 400 personas trabajaron más de 16 horas en las labores de extinción
(entre bomberos de la Comunidad de Madrid, dos hidroaviones contraincendios,
cuatro helicópteros, retenes de la Dirección General del Medio Natural, Guardia
Civil, Policía Nacional, Policía Local de San Martín de la Vega, ambulancias
del Summa y Cruz Roja, bomberos del Ayuntamiento de Madrid,…).
También se recoge en las noticias, que muchos “curiosos” se acercaron al
lugar para comprobar el incendio y que incluso, se sentaron con sillas plegables
sobre la ceniza para observar mejor los trabajos de los bomberos. “Estábamos
cerca y lo hemos oído por la radio y hemos venido a verlo”.
lugar para comprobar el incendio y que incluso, se sentaron con sillas plegables
sobre la ceniza para observar mejor los trabajos de los bomberos. “Estábamos
cerca y lo hemos oído por la radio y hemos venido a verlo”.
Durante aquellos días también se sucedieron denuncias de grupos ecologistas
alertando que era “el tercer incendio que se produce en la zona en menos de un
año” y que “resulta lamentable que en este espacio natural, supuestamente
protegido, pueda producirse un nuevo incendio». Recordaron también que uno de
los peores años para La Marañosa fue en 1996, cuando el paraje sufrió en el
mismo verano cuatro incendios.
alertando que era “el tercer incendio que se produce en la zona en menos de un
año” y que “resulta lamentable que en este espacio natural, supuestamente
protegido, pueda producirse un nuevo incendio». Recordaron también que uno de
los peores años para La Marañosa fue en 1996, cuando el paraje sufrió en el
mismo verano cuatro incendios.

