Probablemente sorprenda que esta noticia, que no debería ser noticia, aparezca a estas alturas (en pleno octubre) y no antes, en las fechas en las que la mayoría de los centros educativos y de los estudios oficiales suelen comenzar el nuevo curso, que es a mediados de septiembre.
Pero como toda regla tiene su excepción, en San Martín de la Vega no podíamos ser menos, y el curso en la Escuela de Adultos muy lejos de comenzar en las fechas habituales de otros años, los alumnos han empezado a acudir a sus clases desde la semana pasada, concretamente desde el día 13 de octubre.
La fecha oficial de inicio de estas clases es el del 20 de septiembre (así lo marca el calendario escolar), prácticamente un mes antes de lo que lo han hecho. ¿Y cuál es el motivo? Nada más ni nada menos que la falta de profesores.
Como es lógico, sin profesores no se puede dar una clase, y sin profesores asignados no se puede comenzar en la fecha estipulada. No sabemos los motivos por los que la Escuela de Adultos no ha tenido profesores hasta un mes más tarde. Y si no lo sabemos no es por nada especial, sino porque ni la Comunidad de Madrid ni el Ayuntamiento de San Martín de la Vega han ofrecido explicaciones a los alumnos matriculados en estos estudios.
Desgraciadamente suele ser habitual, que a principios de curso puedan faltar profesores, ya que alguno se da de baja y tiene que trasladar a un suplente lo que conlleva una o dos semanas, etc. Pero este caso es bien distinto. Y todo esto ha afectado a los dos cursos que se imparten en dicha escuela. Y aquí viene otro elemento sorprendente del asunto.
Sólo uno de los cursos de esta escuela (el de segundo nivel), acumula 37 alumnos. Y todos ellos en un aula en la que como ellos mismos afirman «están apelotonados», y «gracias» a que por lo general suelen faltar alrededor de 10 personas, porque sino de lo contrario, imaginemos la situación en la que se deben encontrar. Por cierto, la ratio en la Comunidad de Madrid es de hasta 25 alumnos por aula en estas enseñanzas, teniendo en cuenta a su vez, ha sido aumentada durante los últimos años.
El curso de primer nivel, tiene un número inferior de alumnos, que ronda alrededor de los 20. Pues bien, cerca de 60 alumnos han estado un mes sin recibir clases, ya que la Comunidad de Madrid no ha enviado a los profesores y a que el Ayuntamiento no ha dado las explicaciones oportunas ante semejante desastre.
Porque claro, cuando les preguntas a cualquier concejal o a la propia alcaldesa, su respuesta es siempre la misma: «No es competencia de este Ayuntamiento». Muy bien, ¿y qué? ¿Es eso suficiente como para despreocuparse del asunto? Claro, estos son los resultados.
Desde la semana pasada que comenzaron las clases, el panorama no ha mejorado mucho. Se han encontrado las paredes de las aulas en mal estado, y la calefacción, según comentan varios alumnos asistentes, no ha funcionado hasta ayer.
Viendo esta situación, me recuerda una de las promesas de nuestra alcaldesa, María del Carmen Guijorro, para las elecciones de mayo de 2007. Programa del Partido Popular, página 12:
«Dotar al Centro de Educación de Adultos de unas dependencias propias»
Así como lo anunciado en la revista municipal de febrero 2008 referente a la concesión del Plan PRISMA por parte de la Comunidad de Madrid:
«Las nuevas infraestructuras serán una Sede de Seguridad Local y un Centro Educativo-Cultural que albergará la Biblioteca Municipal, el Centro de Educación de Adultos y el Archivo Municipal».
Lejos han quedado esas promesas. Y de mientras, la callada por respuesta.

