Seguramente sea un mal pensado, pero desde hace mucho tiempo creo que las casualidades no existen, y menos viendo lo visto en este pueblo en los últimos años. Hace algunas semanas, varios vecinos me comentaban que el Ayuntamiento había decidido remodelar íntegramente la acera de una calle de nuestro municipio.
No hay nada raro en este aspecto (todo lo contrario) hasta que aparece el factor frijolito por medio. Y cuando el factor frijolito aparece, entonces ya sí que no hay dudas de que las casualidades no existen ni por asomo.
Quién se dé un paseo por las calles del barrio en cuestión (zona del mercadillo y de la explanada de la plaza de toros portátil) podrá comprobar que las aceras no son motivo de satisfacción para los vecinos y viandantes de la zona. En muchas calles, los principales inconvenientes son las barreras arquitectónicas y los desniveles. Y pese a ello y a que el Ayuntamiento es consciente de esos problemas (que lo es, porque los vecinos se han quejado), tan sólo se han efectuado pequeños arreglos en algunas de las calles.
De todas, en algunas, y de algunas, una en particular ha sufrido una notable mejoría. Me refiero a la calle Infanta Elena, la cual hasta hace algunas semanas se encontraba en el mismo estado que las demás y en el que hoy se siguen encontrando todas las demás.
Dicha calle, en la que casualmente reside el concejal en funciones y candidato número 9 por el PP a las elecciones municipales de mayo, José Antonio Lorenzo , ha sido remodelada íntegramente. O mejor dicho, ha sido remodelada la acera de su casa, porque la de enfrente sigue como antes. Se han cambiado las baldosas y se han mejorado las entradas a los garajes, tal y como se puede apreciar en las fotografías que varios vecinos tomaron hace algunos días.
La mejora de la entrada a los garajes supone que ya no se puede aparcar frente a las puertas. Es decir, que si un vecino tiene vado, a partir de ahora le es totalmente prescindible porque nadie podrá aparcar delante, lo cual le permitirá ahorrarse la tasa correspondiente. Casualmente, Frijolito tiene vado.
Aún sigo pensando que resulta extraño que un Ayuntamiento se tome estas “molestias” y respecto a esto me surgen varias cuestiones. ¿Es casualidad que de todo el barrio se remodele precisamente la acera de esa calle?
¿Este tipo de remodelaciones significa que a partir de ahora todas las entradas de garaje (con o sin vado) de todo el pueblo dispondrán de entradas de adoquines para que nadie pueda aparcar delante? ¿Es normal que un Ayuntamiento facilite que un vecino no tenga que pagar vado asegurando que nadie aparque en su puerta, mientras que no haga lo mismo con los demás? ¿Tiene algo que ver que ese vecino sea concejal en funciones y candidato del PP?
Les pongo un ejemplo cercano. Hace varios años se remodeló la calle Picasso, en la que existen varias puertas con vado en la zona donde se permite el estacionamiento de vehículos. ¿Por qué a esas puertas no les proporcionaron este tipo de “facilidades” y que por consiguiente se puedan ahorrar la tasa?
Imagino que a partir de ahora cualquier vecino con una entrada a su garaje podrá exigir sin problemas que el Ayuntamiento le remodele la acera para que nadie aparque enfrente, y por supuesto, también imagino que el Ayuntamiento no pondrá pegas y lo hará a la mayor brevedad posible, al igual que ya ha hecho con la acera de la casa de Frijolito. Porque de lo contrario… ¿qué significaría esto?

