martes, 15 de noviembre de 2011

La empresa eléctrica casi nos corta la luz

A mediados del mes de octubre podría haber ocurrido un hecho de importante gravedad para todos los vecinos de San Martín de la Vega, ya que la compañía eléctrica con la que tiene el contrato nuestro Ayuntamiento anunció el corte de la luz de los principales establecimientos públicos de nuestra localidad.

Parecer ser, según se puede comprobar en un acta de la Junta de Gobierno del 6 de octubre, que el gobierno local adeuda a esta compañía alrededor de 700 recibos, y a consecuencia de esta considerable falta de pago, se procedió a ordenar el corte de luz de edificios como la biblioteca municipal, los Juzgados o el Centro Cívico. Por suerte, al final no ha sido así, ya que un hecho como éste hubiese afectado gravemente a la vida diaria del municipio. Esta medida no hubiese afectado a las iluminación de las calles ya que este servicio está considerado como «prioritario«.

A última hora, el Ayuntamiento emitió una cantidad de dinero por la cual la empresa eléctrica anuló dicho corte de luz y parece que por el momento todo ha vuelto a la normalidad. En el Pleno ordinario de octubre, la portavoz del PSOE, Ana María Calzado preguntó a la concejala de Hacienda, María Carmen Alía acerca de cuándo pensaba informar de este asunto, y la portavoz de IU, María Brea preguntó cuáles eran los criterios para apagar farolas. Alía (PP) les contestó que «no cuentan todos los problemas que ocurren en el Ayuntamiento» ya que considera que «no son capaces de ayudar en los problemas«.

A partir de entonces, en la revista municipal de noviembre viene anunciado un «plan de consumo eléctrico responsable» sin referencia a alguna a este corte de luz previsto para el mes anterior, sino alegando que nuestro pueblo disponía de una iluminación excesiva. Este plan trata de apagar algunas farolas de nuestras calles todos los días a partir de las 23.00 horas y hasta las 07.00 horas de la mañana siguiente.

Tal y como me han trasladado algunos vecinos en las últimas semanas, este plan de «consumo responsable» ya se ha dejado notar en diferentes calles. Gracias a las fotografías que me han enviado, se puede comprobar cómo las calles del barrio de El Quiñón (primera fotografía) o de Santa Elena (segunda fotografía) aparecen prácticamente a oscuras, sin apenas iluminación durante toda la noche.

Esto ha originado las quejas de dichos vecinos, puesto que la delincuencia en estos barrios ya suponía un problema especial, ahora que la oscuridad inunda las calles parece que el problema se ha extendido. Los vecinos consideran que es normal que se tenga que ajustar la iluminación de las calles, aunque dudan de los criterios manejados por el Ayuntamiento, puesto que supone dejar a calles enteras a oscuras.

En definitiva, parece que poco «responsable» ha sido este modo de consumo. Desde aquí quiero trasladar las quejas de los vecinos afectados, solicitando al Ayuntamiento que modifique la planificación para que todos puedan disponer de una iluminación decente para sus calles.

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