junto con el Ayuntamiento de San Martín de la Vega proyectan la construcción de
un campo de golf que eliminará un olivar bien conservado situado en una finca
propiedad municipal. Esta finca actualmente es incompatible con la actividad
del golf, según las normas urbanísticas vigentes. Al margen de los abusivos
consumos de agua de la instalación, el proyecto tendrá más que probables
impactos negativos en humedades del Parque Regional del Sureste. Los colectivos
ARBA, Asociación Ecologista del Jarama El Soto, Ecologistas en Acción, GRAMA y
Jarama Vivo han presentado alegaciones al Estudio de Impacto Ambiental del
campo de golf y solicitado que no se autorice.
En una finca de 60 hectáreas
junto al Parque de Ocio de la Warner, el Ayuntamiento de San Martín de la Vega
junto con la Federación Madrileña, prevén la construcción de una nueva
instalación de golf en la Comunidad de Madrid, que contará con un campo de 18
hoyos y otro de 9, pitch and putt. Los terrenos elegidos alberga un olivar con
3.860 pies, sobre el que se situarán las calles de juego. Además de la
eliminación de esta masa arbórea, el proyecto no aplica, al olivar, lo marcado
por la ley 8/2005 de protección del arbolado urbano de la Comunidad de Madrid.
Según esta ley en caso de ser talado un árbol de la misma especie como años
tuvieran los mismos. Este olivar ya aparece en las fotos aéreas de 1956, por lo
que, en caso de ser talado, deberían
reponerse unos 220.000 olivos adultos.
proyecta este campo no podría acoger la actividad del golf según el
planeamiento urbanístico vigente. Las Normas Urbanísticas de 2006 califican los
terrenos como zona verde cuya finalidad será la de desarrollar «las dotaciones
de parques y jardines exigidas. En ellas se pretende conseguir espacios de
carácter más rural que urbano, por lo que no deberán ser tratados como jardines,
sino conservando en lo posible el arbolado«. Esta definición se contrapone
frontalmente con el carácter intrínseco del golf y la eliminación del aludido
olivar.
consumo de agua de 317.000 m3/año, una cantidad un 39% inferior que si se
calculase el consumo siguiendo fielmente la metodología recomendada por el
Canal de Isabel II para estas instalaciones. El consumo real (utilizando la
metodología adecuada) sería de casi 440.000 m3/año, el equivalente al consumo
de 8.371 personas durante un año (el 42% de la población de San Martín de la
Vega).
directos sobre el medio natural, el campo de golf no prevé tener una red de
drenaje en toda la superficie que aísle hídricamente la instalación. De esta
manera parte de las aguas cargadas de fertilizantes y fitosanitarios es posible
que terminen en el cercano embalse de Gózquez, humedal de gran valor dentro del
Parque Regional del Sureste y que presenta la mejor zona de cría de sapo común
de la región, especie altamente sensible a la presencia de contaminantes en el
agua.

